Opinión
Corre peligro el financiamiento de la educación pública
Escrito por la Licenciada Natalia Barrios

En el escenario educativo argentino, el año 2024 comienza con una sombra de incertidumbre y preocupación, marcada por la decisión del Gobierno de Javier Milei de no enviar a las Provincias la partida presupuestaria del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
El FONID es un pilar económico destinado a mejorar los salarios de maestros y profesores, ha sido parte integral del sistema educativo desde su implementación en 1998, durante el gobierno de Carlos Menem. En algunos casos, llega a representar el 10% del salario de los docentes.
Esta decisión ha generado reacciones significativas, especialmente entre los sindicatos docentes y los ministros de Educación de las provincias. La medida, sumada a la falta de claridad sobre la convocatoria a paritarias nacionales, plantea desafíos sustanciales para el inicio del ciclo lectivo y pone de relieve tensiones en la relación entre el Gobierno central y los gobiernos provinciales.
Historia del FONID y la carpa blanca
El FONID nació como resultado de la histórica protesta conocida como la Carpa Blanca, que duró más de 1000 días y fue liderada por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA). Esta protesta, que tuvo lugar a fines de la década de 1990, buscaba asegurar el financiamiento de la educación pública. La lucha y el sacrificio de los docentes durante este período condujeron a la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo de la que se desprendió la creación del FONID en 1998.
Respuestas del Gobierno Nacional
El vocero presidencial, Manuel Adorni, afirmó que el Gobierno está evaluando la posibilidad de convocar a una paritaria docente nacional, pero aún no hay una definición al respecto. Adorni indicó que cada provincia es libre de pactar el salario con sus trabajadores y que la paritaria docente nacional, aunque relevante, no existe formalmente. Además, confirmó que en principio, la Nación no transferirá los recursos económicos correspondientes al FONID, ya que considera que no tiene existencia en la actualidad.
En respuesta, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) ha expresado su preocupación y ha advertido sobre el riesgo inminente del inicio de clases si no se restablece el FONID y se convoca a paritarias nacionales.
Desafíos y perspectivas
El fin del FONID plantea desafíos significativos para el sistema educativo argentino, especialmente en un momento crucial como el inicio del ciclo lectivo. La falta de fondos afectará directamente a los docentes y, por ende, pone en peligro el inicio de clases. Además, la falta de una paritaria nacional añade complejidad a las negociaciones salariales, generando tensiones entre el Gobierno central y las provincias.
En este contexto, la historia del FONID y la Carpa Blanca sirve como recordatorio de la importancia histórica de la lucha docente por condiciones laborales y salarios justos. La situación actual exige un diálogo urgente y una solución consensuada para evitar que la educación en Argentina se vea afectada negativamente. El desafío radica en encontrar un equilibrio entre las necesidades presupuestarias y el respeto a los derechos y condiciones laborales de los educadores.