Buenos Aires
Endeudarse: ¿un problema individual o una cuestión social?
El endeudamiento de las familias viene creciendo al mismo tiempo que los ingresos pierden terreno frente al costo de vida
Un informe de la consultora Eunomía analizó el crecimiento de la deuda de los hogares y encontró una fuerte concentración de la morosidad en municipios del tercer cordón del conurbano. José C. Paz aparece tercero en el ranking, detrás de Presidente Perón y Florencio Varela.
El endeudamiento de las familias viene creciendo al mismo tiempo que los ingresos pierden terreno frente al costo de vida. Un informe reciente de la consultora Eunomía analizó este proceso y puso el foco en un dato que atraviesa especialmente al conurbano bonaerense: los municipios con mayores niveles de mora se concentran en las zonas donde los ingresos tienen menos margen para afrontar los gastos cotidianos.
Entre los distritos más afectados aparece José C. Paz, con un nivel de mora de 35, por encima del promedio nacional de 27. El municipio se ubica tercero en el ranking elaborado a partir de los atrasos superiores a 90 días, detrás de Presidente Perón, con 37, y Florencio Varela, con 36.
También aparecen entre los primeros lugares San Vicente, Malvinas Argentinas, Moreno y Ezeiza.
La deuda empezó antes de la suba de tasas
Uno de los puntos centrales del informe es que el aumento de las tasas de interés no explica por sí solo el crecimiento de la morosidad.
El trabajo reconstruye una secuencia que comenzó antes, los ingresos de los hogares fueron quedando por debajo del aumento de distintos gastos y, para cubrir esa diferencia, muchas familias comenzaron a utilizar cada vez más el crédito.
Después apareció la llamada multideuda, nuevas deudas para poder pagar las anteriores.
Según explicó el politólogo Juan Vallejos, del equipo que realizó el estudio, los datos muestran que primero se produjo un descalce entre los ingresos y el costo de vida, después aumentó el endeudamiento y más tarde se profundizó la morosidad.
La suba de las tasas terminó complicando todavía más la situación porque hizo más difícil refinanciar las obligaciones que ya estaban acumuladas.
Los gastos básicos presionan cada vez más
Los números utilizados por Eunomía muestran una diferencia importante entre la evolución de los salarios y la de algunos gastos habituales.
Entre 2025 y los primeros meses de 2026, los salarios registrados aumentaron en promedio un 35%, mientras que el IPC acumuló una suba del 41%.
Pero algunos gastos esenciales tuvieron aumentos todavía mayores. Los alimentos subieron alrededor de un 45%, el transporte público un 50% y los alquileres llegaron al 71%.
El alquiler aparece como uno de los principales factores de presión sobre los presupuestos familiares. La situación es especialmente compleja para quienes tienen ingresos que apenas alcanzan para cubrir los gastos del mes. Cuando el dinero no alcanza, el crédito empieza a funcionar como una forma de completar el ingreso.
Más personas endeudadas y más deuda acumulada
El informe también registra un crecimiento de la cantidad de personas que recurren al financiamiento.
A mediados de 2025, la mitad de quienes ya tenían alguna deuda volvió a endeudarse. Dentro de ese grupo, casi la mitad llegó a duplicar el monto que debía. Además, se incorporaron 2,2 millones de nuevos deudores.
El cambio también se observa en las formas de pago. Durante el primer semestre de 2025, el uso de tarjetas de débito perdió participación en las ventas comerciales, mientras que aumentó el uso de tarjetas de crédito. También crecieron las compras en cuotas.
El dato resulta significativo porque muestra que el crédito no necesariamente está siendo utilizado para comprar bienes de alto valor. En muchos casos aparece como una herramienta para sostener el consumo cotidiano.
Cuando pedir prestado ya no alcanza
El problema aparece cuando las familias llegan al límite de su capacidad de endeudamiento.
El informe define esta situación como una etapa de “saturación”, el crédito deja de crecer porque ya no existe margen para seguir tomando nuevas obligaciones, pero la mora continúa aumentando.
Por eso, el endeudamiento y la morosidad terminan siguiendo caminos diferentes. Mientras cada vez resulta más difícil acceder a nuevo financiamiento, crece la cantidad de personas que no pueden cumplir con las deudas que ya tienen.
En el conurbano, los números muestran con claridad dónde se concentra esa presión. José C. Paz, junto con otros municipios del tercer cordón, se encuentra entre los distritos con mayor nivel de mora.
Detrás de los números hay una situación concreta, familias que, ante el aumento de los gastos básicos y la pérdida de poder adquisitivo, tuvieron que recurrir al crédito para llegar a fin de mes. El problema aparece cuando esa posibilidad también se agota.
